Sor Juana Inés de la Cruz
(1651/11/12 - 1695/04/17)
Sor Juana Inés de la Cruz
Juana Ramírez de Asbaje
Poetisa mexicana
Hija ilegítima, nació el 12 de noviembre de 1651 en la aldea Nepantla, aunque se encontró una fe de bautismo en la parroquia de Chimulhuacán, donde también se dice que nació el 2 de diciembre de 1648.
Aprendió a leer y escribir con tres años. Siendo muy joven, viajó a la ciudad de México y entró en laCorte al servicio de los virreyes de Mancera.
Ingresó en un convento de carmelitas descalzas del cual salió por enfermedad y finalmente profesó en 1669 en el convento de San Jerónimo de la ciudad de México, donde permaneció hasta su muerte ocurrida durante una epidemia de peste. Su época más fecunda empieza en 1680 con la concepción del Neptuno Alegórico, arco triunfal en honor de los virreyes de la Laguna.
Es por entonces cuando despide a su confesor, según se deduce de la descubierta Carta al Padre Núñez, escrita en torno a de 1682, y que ha mostrado una faceta polémica y argumentativa de la monja. En losvillancicos, quizá uno de los aspectos menos estudiados de su obra, despliega la mayor riqueza. Autora de todo tipo de obras, cortesanas y religiosas, comedias de enredo, Los empeños de una casa, La segunda Celestina; la comedia mitológica Amor es más laberinto, escrita con Juan de Guevara; autos sacramentales: El Divino Narciso, El cetro de José, San Hermenegildo, en las loas que preceden a los dos primeros autos mencionados se reitera la relación de los sacrificios humanos aztecas con la Eucaristía.
Primero Sueño es un extraordinario poema en forma de silva de 975 versos. En 1690, el obispoFernández de Santa Cruz publica la Carta Atenagórica, precedida por la Carta de Sor Filotea, y en la que conmina a sor Juana a dejar sus escritos profanos y abrazar los religiosos. Célebre es la obra, Respuesta a sor Filotea (1691), contestación a la Carta del obispo de Santa Cruz, una auto hagiografía y a la vez una brillante defensa del derecho a expresarse libremente. Una polémica sobre los últimos años de su vida dividió a los sorjuanistas: unos postulaban la tesis de su conversión, otros atribuían su silencio final a una persecución.
Sor Juana Inés de la Cruz falleció en Ciudad de México el 17 de abril de 1695.
Fragmento de Primero Sueño
Piramidal, funesta, de la tierra
nacida sombra, al cielo encaminaba
de vanos obeliscos punta altiva,
escalar pretendiendo las estrellas (...)
El viento sosegado, el can dormido;
éste yace, aquél quedo
los átomos no mueve,
con el susurro hacer temiendo leve,
aunque poco, sacrílego ruido,
violador del silencio sosegado. (...)
y los dormidos, siempre mudos, peces,
en los lechos lamosos
de sus obscuros senos cavernosos,
mudos eran dos veces; (...)
En cuya elevación casi inmensa,
gozosa más suspensa,
suspensa pero ufana, (...)
la vista perspicaz, libre de anteojos
de sus intelectuales bellos ojos (...)
y a la tiniebla misma, que antes era
tenebroso a la vista impedimento,
de los agravios de la luz apela,
y una vez y otra con la mano cela
de los débiles ojos deslumbrados
a las cosas visibles sus colores
los rayos vacilantes (...)
Llegó, en efecto, el sol cerrando el giro (...)
de orden distributivo, repartiendo
iba, y restituyendo
entera a los sentidos exteriores
su operación, quedando a luz más cierta
el mundo iluminado, y yo despierta
Octavio Paz
(1914/03/31 - 1998/04/19)
Octavio Paz
Poeta y ensayista mexicano
Nació el 31 de marzo de 1914 en Mixcoac (México) cuando el país se encuentra en plena lucha revolucionaria.
Su padre, al igual que su abuelo escribían, además de dedicarse al periodismo y a la política. Estas influencias hicieron que se volcara a la política además de la escritura.
Cuando cuenta 17 años funda la revista Barandal. En 1933 apareció su primer libro, que también se llamaba Barandal y fundó Cuadernos del Valle de México.
Conoció a los poetas T. S. Eliot y Paul Valéry. En 1937 se trasladó a Yucatán para impartir clases en el campo, y algún tiempo después se casó con Elena Garro, con quien asistió ese mismo año al Congreso de Escritores Antifascistas en Valencia (España). Allí se publicó Bajo tu clara sombra (1937), y conoció a los intelectuales de la República Española y al poeta chileno Pablo Neruda.
Al regresar a su país se acercó a Jorge Cuesta y Xavier Villaurrutia y publicó ¡No pasarán! y Raíz de hombre. Con Efraín Huerta y Rafael Solana, entre otros, fundó, en 1938, la revista Taller, en la que participaron los escritores españoles de su generación exiliados en México. En 1939 apareció A la orilla del mundo y Noche de resurrecciones. En 1942, a instancias de José Bergamín, dio una conferencia, "Poesía de soledad, poesía de comunión", en la que establecía su diferencia con la generación anterior, y trataba de conciliar en una sola voz las poéticas de Xavier Villaurrutia y Pablo Neruda.
En 1944 con la beca Guggenheim permaneció durante un año en Estados Unidos. En 1945 entró al Servicio Exterior Mexicano y fue trasladado a París. A través del poeta surrealista Benjamín Péretconoció a André Breton, además se relaciona con Albert Camus y otros intelectuales europeos e hispanoamericanos del París de la posguerra. Esta estancia definirá con precisión sus posiciones culturales y políticas; se alejó del marxismo y se acercó al surrealismo, empezando a interesarse por los temas más diversos.
Durante la década de 1950 publicó cuatro libros fundamentales: El laberinto de la soledad (1950) retrato personal en el espejo de la sociedad mexicana; El arco y la lira (1956), su esfuerzo más riguroso por elaborar una poética; ¿Águila o sol?, libro de prosa de influencia surrealista; yLibertad bajo palabra. En 1951 viajó a la India y en 1952 a Japón, sitios de los que recibió una gran influencia. Regresó a México en 1953 donde hasta 1959 desarrolló una intensa labor literaria. En 1960 volvió a París y en 1962 a la India, como funcionario de la embajada de México. Conoció aMarie José Tramini, con la que contrajo matrimonio en 1964. Publicó los libros de poemasSalamandra (1961), anterior a su viaje a la India, y Ladera este, que recoge su producción en ese país, y que incluye su segundo poema largo, Blanco.
En 1963 le otorgaron el Gran Premio Internacional de Poesía. Publicó los libros de ensayoCuadrivio en 1965, cuatro ensayos sobre Luis Cernuda, Fernando Pessoa, Ramón López Velardey Rubén Darío; Puertas al campo en 1966 y Corriente alterna, en 1967. En 1968 dimitió de su puesto de embajador en la India debido a los asesinatos cometidos por el Gobierno de México, el 2 de octubre de ese año, cuando cargó el Ejército contra manifestantes universitarios, y en 1971 fundó en su país la revista Plural, en la que colaboraron algunos de los escritores más importantes de la generación posterior. Ese año publicó El mono gramático, poema en prosa en el que se funden reflexiones filosóficas, poéticas y amorosas, y en 1974 Los hijos del limo, recapitulación de la poesía moderna; en 1975, Pasado en claro, otro de sus grandes poemas largos, recogido al año siguiente en Vuelta, libro con el que obtuvo el Premio de la Crítica en España. En 1977 dejó Plural e inició la revista Vuelta de la que fue director. El ogro filantrópico, continuación de sus reflexiones políticas, se publica en 1979, y en 1981 logró el Premio Cervantes. En 1982 se editó Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe, retrato de la monja mexicana y la sociedad mexicana del siglo XVII; en 1987, Árbol adentro, último volumen de poesía.
En 1990 ganó el Premio Nobel de Literatura, y publicó La otra voz y Poesía de fin de siglo. En 1993, La llama doble y Amor y erotismo, y en 1995 Vislumbres de la India. Octavio Paz falleció el 19 de abril de 1998 víctima de un cáncer, en la misma ciudad que lo vio nacer.
Dos cuerpos
Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.
Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.
Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.
Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.
Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.
son a veces dos olas
y la noche es océano.
Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.
Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.
Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.
Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.
Laura Esquivel
(México D.F., 1950) Escritora mexicana entre cuyas obras sobresale Como agua para chocolate (1989), novela que mereció el aplauso del público y la crítica y que fue llevada también con gran éxito al cine. Laura Esquivel cursó estudios de educadora, así como de teatro y creación dramática, y se especializó en teatro infantil, siendo cofundadora del Taller de Teatro y Literatura Infantil, adscrito a la Secretaría de Educación Pública. Entre 1979 y 1980 escribió programas infantiles para la cadena cultural de la televisión mexicana, y en 1983 fundó el Centro de Invención Permanente, integrado por talleres artísticos para niños, asumiendo su dirección técnica.
Laura Esquivel
A instancias del que era entonces su marido, el cineasta mexicano Alfonso Arau, Laura Esquivel se introdujo en 1983 en la creación de guiones cinematográficos, debutando en 1985 con el guión de la película Chido One, el Tacos de Oro, historia de un futbolista nominada por su argumento para el premio Ariel de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de México. En 1987 su obra de teatro infantilViaje a la isla de Kolitas obtuvo una acogida muy favorable, manteniéndose en cartel durante un año en la capital mexicana.
En 1989 obtuvo un gran éxito con la novela Como agua para chocolate, que sería llevada al cine por Alfonso Arau en 1992, partiendo del guión escrito por la propia Laura Esquivel. El relato de una historia de amor desde los fogones de una cocina conquistó al público y a la crítica, que habló, no ya de realismo mágico, sino de la magia de la literatura o la literatura mágica al referirse a esta obra. Se realizaron traducciones a decenas de idiomas y, en 1994, la novela recibió el premio American Bookseller Book of the Year en Estados Unidos.
Tras superar una grave trombosis y un doloroso divorcio, en 1995 publicó su segunda novela, La ley del amor. Aquellas primeras ideas que apuntara en la obra que le dio fama, Como agua para chocolate, volverían a aparecer en Íntimas suculencias (1998), una recopilación de cuentos que acompañan a recetas de cocina, donde la autora insiste en su máxima de que "Uno es lo que se come, con quién lo come y cómo lo come". Le siguieron Estrellita marinera (1999), El libro de las emociones (2000) y Tan veloz como el deseo (2001). En esta última el amor, con la figura de su padre como eje central del argumento, es otra vez el tema principal de la obra.
De 2004 es Malinche, una biografía novelada de la amante indígena de Hernán Cortes, el conquistador de México. En 2009 Laura Esquivel sufrió un nuevo golpe en su vida privada al fallecer su segundo marido, el también escritor mexicano Javier Valdés. Su última novela es una incursión en el género detectivesco protagonizada por una policía alcohólica: A Lupita le gustaba planchar (2014).
Como agua para chocolate
Todavía hoy se sigue considerando esta novela, cuyo subtítulo reza Novela de entregas mensuales con recetas, amores y remedios caseros, como la obra más lograda de Laura Esquivel. Publicada en 1989, la autora se presenta como sobrina nieta de Tita, la protagonista de la historia. El recetario de Tita ha llegado a sus manos, y a partir de él construye su narración. Tita nació en una cocina, y quizá esta circunstancia determina su amor por los guisos y su dominio del arte culinario. La cocina, en efecto, constituye lo esencial de su mundo, al margen de la vida que llevan sus hermanas Gertrudis y Rosaura.
La acción de la novela se sitúa a principios del siglo XX, en los tiempos de la Revolución mexicana. El drama de Tita empieza cuando, a los quince años, anuncia a su madre, Mamá Elena, que Pedro Muzquiz le ha pedido relaciones. La respuesta no admite réplica: Tita es la hija menor, y por tradición familiar a ella le corresponde cuidar de por vida a su madre. Así pues, cuando Pedro Muzquiz se presenta en el rancho para pedir la mano de Tita, Mamá Elena se niega, pero se muestra dispuesta a concederle la de su hija Rosaura. Pedro acepta con el solo objeto de poder estar cerca de la muchacha a la que realmente ama.
Fotograma de Como agua para chocolate (1992),
basada en la novela de Laura Esquivel
Cada capítulo de la novela se corresponde con un mes del año, y la receta culinaria inicial marca el paso de las estaciones en la vida de Tita a lo largo de veintiún años, con la constante fijación por Pedro, su amor imposible. Sus guisos vienen a ser los cómplices, los mensajes mudos entre ella y Pedro. Su hermana Gertrudis se fuga con un capitán revolucionario, y tras una serie de vicisitudes acaba casándose con él, y ambos alcanzan el generalato y la consiguiente consideración social. Rosaura y Pedro se trasladan a vivir a otra ciudad. Tita, abrumada por la lejanía de su amado y enfrentada a su madre, acaba por necesitar tratamiento médico, y así conoce a John Brown, facultativo norteamericano que se enamora de ella y la pide en matrimonio.
A la muerte de Mamá Elena, las tres hermanas se reúnen en el rancho, que se llena de revolucionarios, ya que Gertrudis lleva consigo la tropa que mandan ella y su marido. Entre los papeles de la difunta, Tita descubre las cartas de un pretendiente negro de Mamá Elena con el que sus padres no le permitieron contraer matrimonio, y con el que tuvo, después de casada, a Gertrudis, que por esta razón dará a luz más tarde un niño mulato. Pedro y Tita, libres ya de la presencia de Mamá Elena, se entregan a su amor y lo consuman por primera vez.
A partir de aquí intervienen una serie de elementos fantásticos, como las apariciones de Mamá Elena, en una de las cuales ocasiona un accidente en el que Pedro casi pierde la vida. Rosaura muere, y los amantes se disponen a casarse. Pero antes que ellos lo hacen Esperanza, hija de Rosaura y Pedro, y Alex, hijo de John Brown. Para el banquete nupcial de su sobrina, Tita se ha esmerado como nunca en sus preparaciones culinarias. Cuando todos los invitados se han marchado, Tita y Pedro hacen el amor, y él muere en el momento culminante del acto. Se alcanza el paroxismo de la fantasía cuando Tita, por medios insólitos, provoca un incendio que consume todo el rancho, que arde durante toda una semana, y entre cuyas cenizas aparece incólume el recetario del que la autora, que se presenta como hija de Alex y Esperanza, se sirve para componer la novela.
Juan Rulfo
A Juan Rulfo le bastaron una novela y un libro de cuentos para ocupar un lugar de privilegio dentro de las letras hispanoamericanas. Creador de un universo rural inconfundible, el narrador plasmó en sus narraciones no sólo las peculiaridades de la idiosincrasia mexicana, sino también el drama profundo de la condición humana. El llano en llamas (1953) reúne quince cuentos que reflejan un mundo cerrado y violento donde el costumbrismo tradicional se desplaza para vincularse con los mitos más antiguos de Occidente: la búsqueda del padre, la expulsión del paraíso, la culpa original, la primera pareja, la vida, la muerte. Pedro Páramo (1955) trata los mismos temas de sus relatos, pero los traslada al ámbito de la novela rodeándolos de una atmósfera macabra y poética. Este libro ostenta, además, una prodigiosa arquitectura formal que fragmenta el carácter lineal del relato.
Juan Rulfo
La mítica ciudad de Comala sirve de escenario para la novela y algunos cuentos de Juan Rulfo. Su paisaje es siempre idéntico, una inmensa llanura en la que nunca llueve, valles abrasados, lejanas montañas y pueblos habitados por gente solitaria. Y no es difícil reconocer en esta descripción las características de Sayula, en el Estado de Jalisco, donde el 16 de mayo de 1918 nació el niño que, más tarde, se haría famoso en el mundo de las letras. Su nombre completo era Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno.
Juan Rulfo dividió su infancia entre su pueblo natal y San Gabriel (así se llamaba la actual Ciudad Venustiano Carranza), donde realizó sus primeros estudios y pudo contemplar algunos episodios de la sublevación cristera, violento levantamiento que, al grito de "¡Viva Cristo Rey!" y ante el cómplice silencio de las autoridades eclesiásticas, se opuso a las leyes promulgadas por el presidente Calles para prohibir las manifestaciones públicas del culto y subordinar la Iglesia al Estado.
Rulfo vivió en San Gabriel hasta los diez años, en compañía de su abuela, para ingresar luego en un orfanato donde permaneció cuatro años más. Puede afirmarse, sin temor a incurrir en error, que la rebelión de los cristeros fue determinante en el despertar de su vocación literaria, pues el sacerdote del pueblo, con el deseo de preservar la biblioteca parroquial, la confió a la abuela del niño. Rulfo tuvo así a su alcance, cuando apenas había cumplido los ocho años, todos aquellos libros que no tardaron en llenar sus ratos de ocio.
A los dieciséis años intentó ingresar en la Universidad de Guadalajara, pero no pudo hacerlo pues los estudiantes mantuvieron, por aquel entonces, una interminable huelga que se prolongó a lo largo de año y medio. En Guadalajara publicó sus primeros textos, que aparecieron en la revista Pan, dirigida por Juan José Arreola. Poco después se instaló en México D.F., ciudad que, con algunos intervalos, iba a convertirse en su lugar de residencia y donde, el 7 de enero de 1986, le sorprendería la muerte.
Ya en la capital, intentó de nuevo entrar en la universidad, alentado por su familia a seguir los pasos de su abuelo, pero fracasó en los exámenes para el ingreso en la Facultad de Derecho y se vio obligado a trabajar. Entró entonces en la Secretaría de Gobernación como agente de inmigración; debía localizar a los extranjeros que vivían fuera de la ley. Desempeñó primero sus funciones en la capital para trabajar luego en Tampico y Guadalajara y recorrer, más tarde, durante dos o tres años, extensas zonas del país, entrando así en contacto con el habla popular, los peculiares dialectos, el comportamiento y el carácter de distintas regiones y grupos de población.
Juan Rulfo con su hijo Juan Francisco (c. 1953)
Esta vida viajera, este contacto con la múltiple realidad mexicana, fue fundamental en la elaboración de su obra literaria. Más tarde, y siempre en la misma Secretaría de Gobernación, fue trasladado al Archivo de Migración. Rulfo se ganó la vida en trabajos muy diversos: estuvo empleado en una compañía que fabricaba llantas de hule y también en algunas empresas privadas, tanto nacionales como extranjeras. Simultáneamente, dirigió y coordinó diversos trabajos para el Departamento Editorial del Instituto Nacional Indigenista y fue también asesor literario del Centro Mexicano de Escritores, institución que, en sus inicios, le había concedido una beca.
La obra de Juan Rulfo, pese a constar sólo de dos libros, le valió un general reconocimiento en todo el mundo de habla española, reconocimiento que se concretó en premios tan importantes como el Nacional de Letras (1970) y el Príncipe de Asturias de España (1983); fue traducida a numerosos idiomas. En 1953 apareció el primero de ellos, El llano en llamas, que incluía diecisiete narraciones (algunas de ellas situadas en la mítica Comala), que son verdaderas obras maestras de la producción cuentística.
Cuando, en 1955, aparece Pedro Páramo, la única novela que escribió Juan Rulfo, el acontecimiento señala el final de un lento proceso que ha ocupado al escritor durante años y que aglutina toda la riqueza y diversidad de su formación literaria. Una formación que ha asimilado deliberadamente las más diversas literaturas extranjeras, desde los modernos autores escandinavos, como Halldor Laxness y Knut Hamsun, hasta las producciones rusas o estadounidenses. Basta con acercarse a la novela, de estructura más poética que lógica, que ha sido tachada de confusa por algunos críticos, para comprender la paciente laboriosidad del autor, el minucioso trabajo que su redacción supuso y que le exigió rehacer numerosos párrafos, desechar páginas y páginas ya escritas.
Desde 1955, año de la aparición de Pedro Páramo, Rulfo anunció, varias veces y en épocas distintas, que estaba preparando un libro de relatos de inminente publicación, Días sin floresta, y otra novela titulada La cordillera, que pretendía ser la historia de una inexistente región de México desde el siglo XVI hasta nuestros días. Pero el autor no volvió a publicar libro alguno. En una entrevista de 1976, Rulfo confesó que la novela proyectada había terminado en la basura. De vez en cuando, algunos textos suyos aparecían en las páginas de las publicaciones periódicas dedicadas a la literatura. Así, en septiembre de 1959, la Revista Mexicana de Literatura publicó con el título de Un pedazo de noche un fragmento de un relato de tema urbano; mucho más tarde, en marzo de 1976, la revista ¡Siempre! incluía dos textos inéditos de Rulfo: una narración, El despojo, y el poema La fórmula secreta.
Rulfo en su estudio (c. 1954)
Pero esta escasa producción literaria ha servido de inspiración y base para una considerable floración de producciones cinematográficas, adaptaciones de cuentos y textos de Rulfo que se iniciaron, en 1955, con la película dirigida por Alfredo B. Crevenna, Talpa, cuyo guión es una adaptación de Edmundo Báez del cuento homónimo del escritor. Siguieron El despojo, dirigida por Antonio Reynoso (1960);Paloma herida, que, con argumento rulfiano, dirigió el mítico realizador mexicano Emilio Indio Fernández; El gallo de oro (1964), dirigida por Roberto Gavaldón, cuyo guión sobre una idea original del autor fue elaborado por Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez. En 1972, Alberto Isaac dirigió y adaptó al cine dos cuentos de El llano en llamas y en 1976 se estrenó La Media Luna, película dirigida por José Bolaños que supone la segunda versión cinematográfica de la novela Pedro Páramo.
Fueron tantas las reacciones periodísticas y las notas necrológicas que se publicaron después de la muerte de Rulfo que con ellas se elaboró un libro titulado Los murmullos, antología periodística en torno a la muerte de Juan Rulfo. Póstumamente se recopilaron los artículos que el autor había publicado en 1981 en la revista Proceso.
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